La IA ya está dentro del proceso, pero no decide qué contar
Generar un guion, una voz en off o cien subtítulos cuesta hoy minutos. Esa parte del trabajo se ha abaratado de golpe, y se nota en las reuniones: cada vez más empresas llegan con una pieza ya montada con IA y la sensación incómoda de que algo no acaba de funcionar.
Casi nunca falla la herramienta. Falla lo de antes: para qué es el vídeo, a quién le habla y dónde se va a ver.
Leer más





