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Aftermovie de un evento de empresa: qué es, cuánto dura, qué grabar y cuánto cuesta

Un aftermovie es un vídeo breve que resume un evento con imágenes del espacio, de la gente que asistió y de los momentos principales. Puede llevar solo música y sonido ambiente, o incorporar declaraciones cortas de ponentes y asistentes. Si organizas congresos, ferias o presentaciones para una empresa, es la pieza que vas a enviar a los asistentes, enseñar a los patrocinadores y mover en redes durante semanas, y una de las que más se encargan al grabar un evento en Barcelona. Aquí va lo que conviene saber antes de pedirlo: cuánto tiene que durar según dónde lo publiques, qué hay que grabar, qué más sale de la misma jornada, cuándo lo tendrás y de qué depende el precio.

Qué es un aftermovie y qué no es

La palabra viene de los festivales de música, donde el aftermovie es casi un anuncio de la próxima edición. En un evento de empresa cumple la misma función con otro tono: demostrar que el acto existió, que la sala estaba llena y que la gente salió contenta. No es la grabación de las ponencias (eso es otra pieza), ni un vídeo institucional con locución, ni una colección de planos del catering. Es un relato corto con principio, desarrollo y final: cómo se preparó, cómo arrancó, qué pasó y cómo acabó.

Lo que lo distingue de un vídeo cualquiera del evento es que se decide antes de grabar. Un operador que llega sin saber para qué va a servir la pieza graba el escenario; uno que sabe que el aftermovie irá a redes y a los patrocinadores graba al público, los detalles de marca y los pasillos.

Cuánto dura un aftermovie según dónde lo vayas a mover

No hay una duración buena, hay una duración para cada uso, y es frecuente entregar más de una versión:

  • Entre 30 y 45 segundos, en vertical, para Instagram, TikTok o LinkedIn. Suele ser lo primero que se publica y lo que más circula.
  • Entre 60 y 90 segundos, en horizontal, para la web, el correo a los asistentes y la presentación de la siguiente edición. Es el aftermovie «oficial».
  • Entre dos y tres minutos con declaraciones de ponentes, organizadores o asistentes, cuando la pieza va dirigida a patrocinadores o a la memoria anual. Aquí sí hay gente hablando, en frases cortas sobre la música.

Si solo vas a hacer una, haz la de 60 a 90 segundos y pide que el rodaje se planifique para poder sacar la vertical después: encuadres que aguanten el recorte y planos cortos donde lo importante pase en el centro de la imagen.

Qué hay que grabar para que el aftermovie se vea entero

La edición no puede arreglar un evento del que faltan el público, los patrocinadores o el cierre. En un congreso o una feria grabamos, por este orden:

  • El montaje y los preparativos: la sala vacía, el equipo colocando la señalética, la prueba de sonido. Son los diez segundos que dan al vídeo la sensación de que allí pasó algo.
  • La llegada y las acreditaciones: la cola, los saludos, los primeros cafés. Es el plano que más usan las agencias de eventos para vender la siguiente edición.
  • La sala desde atrás, con el ponente en pantalla y las cabezas del público delante. Ese plano sitúa al ponente, el tamaño de la sala y la asistencia en una sola imagen.
  • Los ponentes en plano corto, en los momentos de gesto: una risa, una mano levantada, el público asintiendo.
  • El público reaccionando: aplausos, gente tomando notas, alguien haciendo una foto con el móvil. Sin planos del público, el vídeo parece la grabación de un atril.
  • Los pasillos: en ellos ocurren los saludos, las demostraciones en los stands y las conversaciones que no salen en el escenario. El operador tiene que moverse con cámara en mano y sin estorbar.
  • Los detalles de marca y de los patrocinadores: el logo en la pantalla, en el photocall, en la bolsa, en la acreditación. Si el patrocinador paga, tiene que aparecer, y mejor integrado que pegado veinte segundos al principio.
  • El final: los aplausos de cierre, la foto de familia, la sala vaciándose. Un aftermovie que acaba en el último ponente parece cortado.

Cámara de PlayFiction grabando una ponencia desde el fondo de la sala, con el ponente en las pantallas y el público delante

Y un detalle que se olvida con frecuencia: el sonido ambiente. Aunque la pieza vaya con música, grabar aplausos, risas y el murmullo de la sala permite dejar que suenen por debajo en dos o tres momentos. Es lo que hace que no parezca un anuncio.

Lo que hay que decidir antes del evento

La mayoría de los problemas de un aftermovie se evitan en una reunión de media hora antes del evento, no en la sala de edición. Lo que necesitamos saber:

  • Para qué es: vender la próxima edición, rendir cuentas a los patrocinadores, comunicación interna, redes. Cambia lo que se graba y cuánto dura.
  • Quién tiene que salir y quién no, y cómo se avisará a los asistentes de que se graba. Si hay invitados que no quieren aparecer, hay que saberlo antes, no en el montaje.
  • Qué marcas tienen que verse y con qué peso. Si hay patrocinador principal, se graba su presencia a propósito.
  • El programa: si hay dos salas a la vez, un solo operador no puede cubrir ambas, y hay que decidir qué momentos son imprescindibles.
  • El sonido: pedir con antelación una salida de la mesa de sonido, el contacto del técnico de la sala y la escaleta con los horarios.
  • Dónde se va a publicar: decide los formatos (horizontal, vertical, con o sin subtítulos) y los idiomas. En Barcelona es habitual pedir rótulos en catalán y castellano, y en congresos internacionales también en inglés.
  • La música: de librería con licencia o una pieza propia. Una canción comercial no debe publicarse sin la licencia correspondiente, y en redes se detecta.
  • La fecha de entrega de cada pieza y quién aprueba el montaje.

Si el evento es tuyo pero la productora la contrata una agencia, conviene que esa reunión la hagáis juntos: la agencia quiere enseñar su trabajo y tú el tuyo, y no siempre son los mismos planos. Lo que pedimos para cualquier rodaje lo explicamos en cómo preparar un briefing para un vídeo.

Qué más sale de la misma jornada

Si ya vas a desplazar un equipo, conviene decidir antes del rodaje qué otras piezas necesitas. De la misma jornada, planificándolo, pueden salir:

  • Las ponencias o presentaciones completas, grabadas con cámara fija y sonido de la mesa, para quien no pudo asistir o para formación interna.
  • Clips verticales para redes: una entrevista de cinco minutos a un ponente o a un asistente da para dos o tres piezas de menos de un minuto. Aquí explicamos cómo convertir un evento en contenido para redes.
  • Declaraciones de asistentes y patrocinadores, que funcionan como vídeo testimonial: ya están allí y acaban de vivirlo.
  • El directo, si el acto se retransmite. Parte del material del streaming se aprovecha, pero el aftermovie suele necesitar una cámara dedicada a público, detalles y pasillos, porque las del directo están fijas en el escenario.
  • El reportaje fotográfico, que suele hacer una persona distinta del equipo de vídeo porque los tiempos no coinciden. Lo contamos en fotografía para eventos.

Operador de PlayFiction grabando con una cámara en estabilizador durante un evento de empresa

Planificar evita grabar dos veces lo mismo, pero el número de cámaras lo marcan las actividades simultáneas: un congreso de un día en una sola sala, con dos operadores, da para aftermovie, clips y ponencias si las entrevistas no coinciden con los momentos imprescindibles; si además hay directo y una segunda sala, hace falta un tercero.

Cuándo lo tienes: el orden de entrega

El aftermovie no es lo primero que se entrega, y conviene saberlo para no prometerlo en la clausura. Cuando hace falta publicar rápido, solemos plantear este orden:

  • Clips verticales, lo antes posible, porque es cuando los asistentes están compartiendo y la organización publicando. Si hacen falta el mismo día, hay que contratarlo así: una persona editando en la sala mientras el evento sigue.
  • El aftermovie de 60 a 90 segundos, después. En el sector los plazos publicados se mueven entre una y dos semanas laborables; depende de las horas de material y de las revisiones.
  • Las ponencias completas y la pieza larga con declaraciones, al final, porque llevan más montaje y suelen tener menos prisa.

En PlayFiction, las fotos y algún clip muy corto pueden estar al día siguiente; el aftermovie suele tardar unas dos semanas desde el evento, y si hay una fecha cerrada ese trabajo pasa por delante. Las fechas de cada pieza van en el presupuesto, con el número de revisiones incluidas.

Cuánto cuesta grabar un evento y hacer el aftermovie

El precio no depende de la duración del aftermovie, sino de lo que hace falta para grabarlo bien. Lo que lo mueve, de más a menos:

  • Las horas de evento y si hay montaje el día anterior.
  • El número de operadores y cámaras: uno llega para un acto en una sala; un congreso con pasillos, stands y entrevistas en paralelo pide dos o tres.
  • Las entrevistas: hay que preparar un rincón con luz y micrófono, y alguien que las conduzca.
  • Las piezas que se entregan: solo el aftermovie, o también clips, ponencias y fotos.
  • Los extras: directo, edición el mismo día, subtítulos e idiomas, o dron cuando el espacio, la normativa y los permisos permiten usarlo.
  • La prisa: una entrega en 48 horas no cuesta lo mismo que una en dos semanas.

Para comparar presupuestos, mira que todos digan lo mismo: horas, cámaras, piezas, formatos, revisiones y fechas. Dos cifras distintas suelen ser dos encargos distintos. De qué depende el precio de cualquier vídeo lo explicamos con más detalle en cuánto cuesta un vídeo corporativo.

Errores que vemos en los aftermovies de eventos de empresa

  • Demasiado largo. Cuatro minutos suelen ser excesivos para redes y para el correo a los asistentes.
  • Sin público. Diez planos del escenario y ninguno de la sala. Parece un ensayo.
  • Logo veinte segundos al principio. En redes, a los tres segundos el espectador ya ha decidido. La marca se integra, no se antepone.
  • Música genérica a tope y ningún sonido real. Se nota.
  • Solo versión horizontal. El vídeo oficial se sube a la web y las redes se quedan sin pieza propia.
  • No grabar el montaje ni el final. La historia empieza a medias y acaba de golpe.
  • Decidirlo todo después. El montador no puede inventar un plano que no se grabó.

Aftermovie de un evento en Barcelona: cómo lo hacemos nosotros

En PlayFiction grabamos eventos para agencias y empresas de Barcelona desde 2015. Entre los proyectos de eventos publicados en nuestra web están el Women Congress Barcelona 2025, la Fira Alimentaria para Estrella Galicia, el Mobile World Congress y acciones de Ron Barceló en la Sala Bikini, y en todos el método es el mismo: una reunión antes para decidir qué se graba y para quién, un equipo que se mueve por la sala sin estorbar y la entrega por piezas. Si estás organizando un evento, cuéntanos la fecha y el programa y te decimos qué cobertura compensa contratar y qué puede salir de la jornada: pide presupuesto para la grabación de tu evento.

Aftermovie de un evento de empresa: qué es, cuánto dura, qué grabar y cuánto cuesta
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